miércoles, septiembre 06, 2006

¿Merece la selección española el Premio Príncipe de Asturias?


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Serán los galardonados con este premio, no hay duda de ello. Son merecedores de ser premiados aunque no creo que este sea el momento. Ni es el momento de la selección ni tampoco de Pau Gasol sino el momento para premiar a Andre Agassi, que cumple a la perfección toda una carrera de 21 años repleta de éxitos y de fracasos. De momentos que rozaba un gran tenis con momentos parado por las lesiones. Un tenista, en definitiva, el único en activo que ha ganado todos los torneos de Gran Slam.

El Premio Príncipe de Asturias es el galardón institucional más importante que se otorga en España, sobrepasando con mucha diferencia a los Goya en el cine o al premio Velázquez en las artes plásticas o al Premio Planeta en la literatura. Es un galardón que no debe ser sensible únicamente a la repercusión mediática en el territorio nacional sino que por filosofía debe ampliar su perspectiva a la esfera global. Este premio, en acorde con su grandeza, debe aspirar a ser un evento de repercusión internacional aunque para ello no se valore a lo acontencido en España. Si bien debe tener preferencia, no debería existir una discriminación como podría ser no otorgar el galardón a un sujeto que reune más méritos.

En definitiva, no considero que el premio deba ser sensible ni a las modas ni a las presiones mediáticas. El galardón no está para valorar el hecho deportivo o social más sonado del año, de la misma manera que los premios Nobel no premiaron a Camilo Jose Cela el mismo año que publicó la Colmena, la selección española no debería ser premiada actualmente. Como tampoco lo ha sido esa generación que ganó sendas platas en el mundial de Cali en el 82 y en los Juegos Olímpicos de Los Angeles en el 1984. Como tampoco han sido galardonadas ni la Quinta del Buitre ni el Dream Team cuyas apariciones supusieron un antes y un después en el fútbol. Tampoco hubo un reconocimiento para los Juegos Olímpicos de Barcelona en el 92 cuyo legado tanto social como urbano como deportivo fue tremendamente importante. De la misma manera que se ha premiado a Fernando Alonso en un momento que no era campeón del mundo mientras que no se ha premiado a Carlos Sainz que lo fue dos veces y se quedó a las puertas otras tantas.

Cito ejemplos de hechos que hubieran sido merecedores de ello y no lo fueron. Mientras, se comprueba que se ha premiado una competición lastrada por el dopaje, El Tour, se premió a Lance Armstrong antes de tiempo o se ha premiado una selección de Brasil que ganó un Mundial sin pena ni gloria como fue el de Corea y Japón. Es decir deportistas, colectivos o instituciones premiadas más por su repercusión mediática que por los valores que transmitían. Una transgresión respecto al ideario del galardón en el año 1981. Porque lo mediático representa la unanimidad aunque los galardones si algo tienen es la controversia de la decisión tomada y la polémica que se genera una vez dictaminada, hecho distinto a lo generado por el populismo, la demagogia y la banalidad de hoy día.

Centrándonos en lo deportivo, suena a una tremenda ironía que después de sodomizar a un deporte durante tantos años en España, tanto mediática como económicamente, ahora se intente un acercamiento sibilino hacia el baloncesto. Y además por los medios más represivos contra este deporte, desde Prisa hasta el Ente pasando por Recoletos, curiosamente miembros del jurado de este galardón en su categoría deportiva. Seguramente buscan esa popularidad que ha obtenido la televisión que retransmitió íntegramente la competición.

No discuto que el baloncesto merezca una oportunidad como esta. Pero creo que si se premia al baloncesto hay hechos, sujetos e instituciones en el baloncesto que deberían disfrutar de su momento y que no se ha hecho justicia. Desde Diaz-Miguel, la Penya, el Ramiro de Maeztu, Raimundo Saporta, Salvador Alemany, Aíto Garcia Reneses, el Barça de Solozabal o el Madrid de Fernando Martín, cuyo legado fue mucho más importante y que sí ha perdurado en el tiempo y en la memoria colectiva del baloncesto. Porque ante lo más sonado del año un galardón de esta categoria se debería valorar más los intangibles póstumos del hecho deportivo. Y la selección si algo tiene es futuro, por lo que quizás mejor otra ocasión no sea que se les tenga que otorgar dos veces. ¿Lo merecerían?

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martes, septiembre 05, 2006

Y Pepu gritó Baloncesto.


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Tremenda bofetada. Breve pero contundente. En plena celebración del éxito más importante en un deporte colectivo Pepu leyó la cartilla. No la leyó a las 100.000 personas que asistieron para celebrar con ellos la victoria. La afición del baloncesto no se lo merecía y Pepu bien lo sabe. Pepu tiró con bala a los que lentamente se están acercando al entorno de este deporte de manera interesada y sibilina. La última ha sido TVE ofreciendo todos los detalles, de manera profesional eso sí, de esta celebración. Todo un ejercicio de cinismo después de maltratar a la competición más importante en Europa de este deporte. Anteriormente fueron Prisa y Recoletos los que se han subido al carro sin pedir permiso. Y los que se bajarán de él sin avisarnos antes.

Pepu engrandece su leyenda ante una afición entregada. Ni Gasol, ni Garbajosa, ni Calderón, ni siquiera Navarro merecen abanderar al baloncesto en este país. A ellos sólo les importa su medalla, a Pepu algo distinto. Le importa el baloncesto. Un deporte humillado y aparcado. Pepu es el artífice de la segunda oportunidad que merece este deporte. Una segunda oportunidad no merecida para el ente público que no ha querido ser capaz de igualar la oferta de una cadena generalista de nueva creación para ofrecernos los detalles de este evento. Sólo 3 millones de euros. Un ente público que aboga por el interés general pero ejerciéndolo de manera partidista. Una cadena que no merece recoger los frutos que se generarán a partir de ahora. La misma que nos ofrecía el partido con sólo tres camaras y a la misma hora que el partido de fútbol más interesante de los que se ofrecían de pago. El baloncesto no merecía esto y Pepu lo ha puesto de relieve aprovechándo la popularidad que ahora se ha ganado.

Pepu ha ejercido de líder silencioso desde la banda de la pista. Mientras el equipo nos producía las sensaciones más nerviosas jamás vistas en este deporte el entrenador se mantenía en un tranquilo segundo plano aguardando su oportunidad, planificando el siguiente partido y preocupándose de la gestión de las inquietudes de sus jugadores. Pero Pepu es algo más. Lejos de la modernidad italiana representada en Scariolo y distinta de la escuela balcánica que ocupa los banquillos de los equipos punteros y punzantes de nuestra liga, él representa no sólo a una generación de entrenadores españoles. El representa y transmite los valores propios del baloncesto de España. El baloncesto escolar como principal vehículo en la educación de los niños. La escuela como centro de acogida de este deporte. El baloncesto como actividad cultural frente a la banalidad instalada en otros deportes. Lejos del lujo y la fama.

Por ello hay que agradecer a las instituciones que acogieron a este deporte como experiencia pedagógica. Como por ejemplo el Ramiro de Maeztu. Un instituto público, vinculado de manera ambigua con el Opus Dei, de la calle Serrano de Madrid. Un instituto que ha acogido como alumnos a Letizia Ortiz Princesa de Asturias o al escritor Juan Jose Millás pero que ha educado ni más ni menos que a Antonio Diaz Miguel, Aíto García Reneses y a Pepu Hernández, los tres entrenadores con más pedigrí en España. Aunque este instituto es conocido por todos por fundar el Club Estudiantes. Un club que ha nutrido históricamente a la selección española con jugadores como Alberto Herreros, Alfonso y Felipe Reyes, Nacho Azofra, Juan Antonio Orenga. Una institución que ha inculcado unos valores a los que viven de este deporte. El baloncesto es el motor de sus vidas pero la formación es la que las ha conviertido en algo más que deportistas.

Es por eso que Pepu no es ajeno a ese contexto que le ha formado. No en vano, en el Ramiro le hicieron ser consciente de sus limitaciones físicas para este deporte ofreciéndole sin embargo la posibilidad de desarrollar un proyecto como entrenador a los 16 años en la cantera del club. Su progresión en el club llega hasta consolidarse como entrenador de Estudiantes en la ACB en 1994, alcanzando su punto más álgido cuando ganó la Copa del Rey en el año 2000. Su estancia en Estudiantes le posibilitó ser entrenador de élite sin disponer de la licencia para entrenar. Se la convalidaron por la excelencia que alcanzaba en numerosas doctrinas sobre tácticas de baloncesto que le permitieron obtener el permiso por parte de la Asociación de Entrenadores. Consideraron que su experiencia en el Ramiro era mucho más que suficiente para entrenar en la élite, estuvo presente en la Final Four de 1991 como segundo entrenador del Estudiantes y como entrenador ha disputado todos los playoff mientras duró su contrato alcanzando la final en el año 2003-04, año en el que precisamente fue elegido por todos los entrenadores de la ACB como el mejor de aquella temporada. Lo eligieron porque el baloncesto es algo más que aprender tácticas y practicarlas. Es una experiencia, una experiencia que muchos sabados por la mañana se repite en todos los colegios de España con la esperanza de repetir el éxito alcanzado. La principal cuna de este deporte. Los que sufren el querer convertir a esta palabra importante a partir de ahora en un deporte marginal. Por ellos Pepu gritó baloncesto. Y ellos lo agradecen.

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lunes, septiembre 04, 2006

El partido perfecto, la victoria soñada, la derrota más cruel.


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La representación táctica más perfecta en el baloncesto contemporáneo. Así definí el encuentro media hora después de finalizar el torneo. Si bien la victoria contra Alemania se rozó la perfección la exhibición de ayer rozó lo sublime. Un más allá deportivo que, a falta de éxitos futuros, obtendrá el mismo impacto mediático similar a Santana, Ballesteros, Induráin, Nadal o Fernando Alonso. Deportistas que no han alcanzado no sólo la gloria sino que se instalan en lo único meramente deportivo. Lugar reservado no sólo para los primeros que adquieren el triundo sino más bien para los que a través de ello su presencia produce un antes y un después en el contexto. Porque no cabe duda que se regenerará una tendencia de cambio a partir de ahora.

Para alcanzar lo sublime en el baloncesto no es necesaria una exhibición ni ofensiva ni defensiva, simplemente con la táctica como principal argumento bastaría para ello. España no ha realizado un torneo fundamentándolo en la calidad, que la hubo, ni en el físico, que se dispone. La selección ha basado su progreso en el torneo a partir de la organización táctica. La táctica como equilibrio del talento con la albañileria, produciendo una sensación que no puede ni debe dejar indiferente al espectador que lo percibe. No se disputó unicamente un acontecimiento deportivo, un partido donde hay vencedores y vencidos. Fue la puesta en escena de todo un sello distintivo de como entender el baloncesto. Una ideologia.

El inicio del partido, como viene siendo de costumbre en España, fue lo que marcó la tendencia. España sin su referente mediático cambió el guión de juego. Un guión alrededor a su otro referente, Jorge Garbajosa, para mí sin percepciones románticas el verdadero MVP del torneo. Sin su principal motivo, la selección giró en torno al concepto de juego desarrollado por Unicaja, con Cabezas, Berni Rodriguez y el mismo Garbajosa. El mismo sello distintivo construyendo el partido a partir de la pintura. No sólo era la defensa zonal lo que hizo crecer a la selección en el partido, sino el movimiento de piezas como si de peones se tratara en la misma pista. Fueron las permutaciones en la cancha lo que descentró al rival, un rival que se empequeñecía porque no sabía como actuar en el momento más decisivo. Se quedaron en blanco. El momento más cruel cuando se trata no del alumno más inteligente, sino del más metódico y responsable de la clase en su prueba más importante. Al rival le cambiaron un examen nada más empezarlo y lo que antes era seguridad y confianza ahora se convertía en terror y dudas. Muchas dudas.

Grecia no perdió ayer por encestar menos canastas o conseguir menos rebotes que su rival. Los helenos perdieron porque no sabían como actuar ni antes ni durante el partido. Los griegos pensaron que estudiando y desarrollando el mismo examen les bastaría con sacar buena nota. El mismo planteamiento sin Papaloukas ni Spanoulis ni Schortsanitis en la cancha. Los griegos renunciaron a tomar el ritmo en el primer cuarto, que es justamente cuando se le tiene que hacer callar a la selección española, lo que hizo Argentina justamente dos días antes. Salieron en el segundo cuarto y en vez de servir como revulsivo quedaron delatados en la cancha. Giannakis consiguió que se focalizara el recurso griego para conseguir el dominio y esto ayudó a que la defensa española cambiara sus prioridades. Berni Rodriguez secando a Papaloukas y Marc Gasol y Garbajosa haciendo lo propio con Schortsanitis. Un detalle lo evidencia, Schortsanitis en 7 minutos hizo 3 faltas personales. Grecia centraba en él su incomodidad en la pista.

Podríamos coincidir en que el partido acabó en el segundo cuarto. España en ese momento ya se sentía campeona y se dedicó a dormir de manera futbolera el partido. Si en los dos primeros cuartos España hizo 43 puntos en los dos últimos sólo anotaron 27 puntos. Pero es que los griegos sólo anotaron 47 puntos en todo el partido. Los griegos mentalmente no conseguían despegarse del rival mientras que la selección española tenía muchas facilidades para anotar. España anotó ni más ni menos que 12 triples. 36 de los 70 puntos anotados. Unos se presentaron seguros y otros en su estado más vulnerable. Unos alcanzaron lo sublime y otros se conformaron con lo ridículo.

Tanta perfección no suele venir por casualidad. Creo que España se fortaleció en el partido contra Argentina, momento en que se desnudaron y se mostraron las pequeñas "vergüenzas" de esta selección. Este fortalecimiento en este momento tampoco reside en el azar, sino que esta basado en la madurez deportiva y colectiva del grupo. Estos jugadores en su núcleo principal no son los post-adolescentes engreídos que se concentraban con excesiva suficiencia durante sus partidos. Si bien las otras competiciones no se prepararon con esa madurez por falta de esa veteranía o por la falta de esos líderes de vestuario capaces de guiar a estos jovenes jugadores, ahora se han afrontado por haberse curtido en esas derrotas, bofetada a cuál más dura. Repasando el analisis previo concluía que el verdadero rival de España no eran los equipos sino ella misma. Tenía que llegar el momento de dejar de ser un niño y actuar como adultos y ahora el mundo entero se ha dado cuenta de ello.



El partido perfecto según Alfredo Relaño

Martí Perarnau y su reflexión sobre este grupo de jugadores

Santi Nolla en el Mundo Deportivo

Marca y su triunfalismo crónico

Josep Maria Casanovas y su visión en Sport.

El éxtasis según el País.

El análisis previo de España

La visión de Velimir

La opinión de Hoeman.


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sábado, septiembre 02, 2006

El duro camino hacia la gloria.



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Objetivo cumplido. Uno de los principales objetivos de la selección española era llegar a las semifinales. No sólo se han alcanzado sino que actualmente se tiene ya garantizada la medalla de plata. A lo más alto a lo que haya podido alcanzar la selección española en una competición internacional, bien sean Juegos Olímpicos, Mundiales o Eurobasket. Ahora el problema surge en si podemos considerar a esta selección como favorita a ganar el torneo. Personalmente ante las dudas que se han planteado tras el partido contra Argentina, creo que pueden tener posibilidades de ganar el torneo. Para ello tendrá en frente a un digno rival, quizás el más digno de los que han participado aquí. No el más brillante pero sí el más eficiente. Actualmente el rival más duro.

En los días previos consideré a Estados Unidos, Argentina y a Grecia como favoritas, no por disponer de mejores jugadores sino por tener la veteranía suficiente en estos torneos. El gen competitivo que España no tiene. El rival de España es una selección acostumbrada a pelear por lo más alto. No sólo el equipo sino sus jugadores. Grecia goza de la tradición competitiva en este deporte que España en estos cinco años está aprendiendo. En pocas palabras, Grecia está acostumbrada a ganar, mientras España está aprendiendo en ello.

La selección española tiene sus virtudes que la distinguen de su rival. En primer lugar considero que por talento, si bien son muy parejas, España goza de una diversidad de perfiles que actualmente Grecia no dispone. En el análisis previo comenté que Grecia es un equipo de altos y bajos. No tienen aleros, o esa estatura media tan importante en el baloncesto. Es un equipo de bases, escoltas y pivots. De mucha calidad, pero que renuncian a una variedad de argumentos que sí tiene España. El principal contratiempo actualmente es la lesión de Pau Gasol, mientras el principal referente en la zona griega es Papadopoulos, aunque es posible retenerle.

Grecia no es sólo Papaloukas ni Papadopoulos, disponen de tres jugadores que dan muchos quebraderos de cabeza para defenderles. El base Diamantidis, marca el ritmo tranquilo que caracteriza a los helenos, el escolta Spanoulis que se destaca por su facilidad en el tiro exterior y en la penetración a canasta y el ala-pivot Kakiouzis, importante jugador pero de extremada irregularidad en el torneo. A todo ello hay que añadir la aportación de los jugadores de perfil secundario, como bien Schortsanitis, Dikoudis o Fotsis, que pueden poner en serios apuros a la zona española.

Grecia suele jugar con dos jugadores en la dirección. Papaloukas y Diamantidis, con ello se aseguran una buena transición ofensiva en el juego, no toman riesgos para evitar así las pérdidas de balón y tampoco es un equipo que se concentre en forzar lanzamientos a canasta. Grecia efectua un baloncesto sencillo en comparación con el baloncesto barroco argentino. Para el juego interior Papadopoulos recibe bien de espaldas, su juego de pies es muy elaborado y su físico le permite encarar a los pivots con suma facilidad. Aunque en la zona la perla es Schortsanitis, Baby Shak. Imposible pararle. Se trata de un pivote de 2.06 de gran envergadura, mucha movilidad y bastante rápido en sus movimientos. Es el principal desatascador cuando los partidos se complican. Acostumbra a bailar con las más feas y siempre sale victorioso, véase Yao Ming contra China, Weis contra Francia y Howard contra Estados Unidos. Su principal virtud es la de destrozar los planteamientos defensivos de los contrarios. Al ser un pívot de gran envergadura requiere de extrema vigilancia, casi siempre arrastra al pivote provocando un agujero en la zona bastante goloso para que jugadores como Kakiouzis o bien desde el perímetro se puedan beneficiar. Por ese motivo Baby Shak lo considero el artífice de remontadas contra China y Estados Unidos. Cumple extremadamente su papel con creces.

Ahora mismo no se sabe si Gasol jugará, aunque yo lo descarto ya de entrada puesto que será un partido de bastante dureza. Su baja en mí opinión no es importante pero no decisiva. Creo sin más que Jiménez tendrá un papel muy destacado para poder parar a Kakiouzis, hecho que ya ha conseguido en liga ACB con Estudiantes. Para parar a Baby Shak creo que será necesario, muy a mi pesar, de la participación de Marc Gasol. No por calidad sino por envergadura. Será muy importante mantener la posición en la zona, evitando pues el marcaje individual a Schortsanitis. Este jugador destaca cuando se le realizan marcajes individuales, nunca cuando tiene a dos jugadores bien plantados. Felipe Reyes debe estar para ayudar a defender a Papadopoulos.

Para la dirección, es posible que Sergio Rodríguez tenga minutos para acelerar el ritmo, siempre que vaya acompañado de Calderón. La posesión debe ser la piedra angular para la construcción de la victoria. No descarto tal como apuntó ayer Saladino que se imponga un ritmo de juego más desenfadado. Anteponer la velocidad a la rigidez griega. Sería interesante esta posibilidad siempre que no se caiga en la estridencia, muy común en las finales. Una vez más en el ritmo de juego estará la clave en el partido de mañana. España por primera vez tiene la obligación de hacer el partido perfecto y ante un rival acostumbrado a ganar. No en vano su principal referente, Papaloukas fue elegido MVP de la Final Tour en Praga por merendarse el sólito a todo un Shammond Williams cuando quiso y a todo un Maccabi en la final. Estamos hablando del jugador más grande actualmente en Europa. Aunque para pararlo, la selección no debe cambiar su registro. Simplemente deben jugar como saben y con la tranquilidad que les otorga en haber hecho ya los deberes. Hagan lo que hagan nadie les podrá reprochar nada, sólo que deben ser conscientes que lo tienen en su mano si juegan como saben jugar. Nunca lo tendrán tan cerca como ahora.


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viernes, septiembre 01, 2006

Fue sin querer, fue caprichoso el azar.




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La tranquilidad griega contra la España neurótica. Son las ganadoras de los cruces de la mañana de hoy. Mientras Estados Unidos y Argentina se disputarán la medalla de bronce mañana en Saitama. Para mí las cuatro selecciones deberían considerarse campeonas. Ninguna selección ha sido muy superior a la otra, sólo que las finalistas han sabido adaptarse a las circunstancias del partido. Incluso a los intangibles. Porque a veces no sólo vence el mejor sino el que sabe aprovechar las características del partido.

Los dos partidos han sido muy parejos. Aunque finalmente ní se ha impuesto ni la calidad ni la excelencia, ni siquiera la veteranía. Se ha impuesto el azar y la cordura. El destino es la que ha alzado a los grises Papaloukas y Calderón. El mismo que ha condenado a Pepe Sánchez y a Chris Paul. Son las consecuencias de atravesar la línea que separa el éxito del fracaso. Y la dificultad de atravesarla ha quedado marcada en los dos encuentros. Justo cuando partían como favoritas Argentina y Estados Unidos.

Dada la extrema igualdad de los cuatro contendientes, los partidos se han desarrollado de la misma manera. Grecia y España han sufrido el miedo en la pista en el primer cuarto. Ambas se han sentido incómodas. El ritmo lo imponían Chris Paul y Pepe Sánchez. Hasta el punto que Grecia y España perdían de seis puntos. El resultado no era lo importante, sino la sensación. Y en cuanto a sensación el dominio se alejaba de lo que han estado ofreciendo a lo largo del torneo. Se podría decir que a España y a Grecia le habían arrebatado lo que más las caracterizaba. Le habían neutralizado el baloncesto.

Por la parte argentina, el partido no se decidiría ni por el talento ni por la excelencia, ni siquiera por la táctica. Sino por la fuerza y por el acierto. La ley del más fuerte. Para ello España partía en inferioridad, la selección argentina disponía de Oberto, Scola, Nocioni y Wolkowyski mientras España sólo disponía de Garbajosa, Gasol y Carlos Jimenez, puesto que Felipe Reyes no se encuentra cómodo de momento y el hermanísimo está para otras historias. Lo que ha salvado a España es que ni Oberto ni Scola han entrado en partido hasta el tercer cuarto. O mejor dicho, que la zona española ha sabido contener al poderío argentino. 31 puntos y 22 rebotes por 42 puntos y 25 rebotes por parte española. El principal argumento argentino se esfumaba.

Ante tanta superioridad, ustedes se cuestionarán la razón de un partido muy igualado. El motivo lo encuentro en la mejor condición física del perímetro argentino. Ginobili ha secado totalmente a Navarro, mucho más bajo de estatura y más debil que el argentino. El marcaje de Ginobili obligaba constantemente a Garbajosa o a Gasol a bajar al perímetro para efectuar un bloqueo para liberar el camino a Navarro. El escolta no estuvo cómodo hasta el punto que sólo pudo anotar con facilidad una sóla vez. Y lo mismo vale para Calderón, que por primera vez no consiguió que el primer plan contra España no saliera bien. Pepe Sánchez es más veterano, conoce y ha defendido a los mejores bases de Europa, y el juego de Calderón ni le sorprende ni le asombra. Gracias a la dirección Argentina estaba en el partido. De hecho Calderón y Navarro han perdido más balones que todo el equipo contrario. El ritmo y dominio de España no apareció en todo el encuentro.

Y ahi aparece Sergio Rodriguez. Su buen partido corresponde a la más absoluta ignorancia o quizás indiferencia que causaba entre la selección argentina. Sergio Rodriguez, aún cuestionándolo yo, es un buen base anotador si se le conceden varios metros para anotar. Y en eso el canario es letal. Lo malo de este base que mientras en la faceta anotadora destacaba sus sombras eran cada vez más oscuras en la dirección. España bajo la dirección de Sergio Rodriguez conseguía que Argentina se acercara en el marcador. O lo que es lo mismo, con el canario no se ha conseguido mejorar el dominio del partido. Por eso Calderón ha aparecido en los minutos finales y Sergio Rodriguez no.

Principalmente el partido, anulado en todos los sentidos como ya predijo Kantinu, ha condenado a Argentina en su debilidad en la zona. Puesto que en un partido de errores como ha sido este., desde los entrenadores hasta los jugadores, quien ha perdido ha sido el que más errores ha cometido. A Argentina la veteranía la ha dejado abandonada en el momento más inoportuno. A España el azar por primera vez le ha correspondido.



Grecia nos enseña el cómo derrumbar un mito.

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El frenesí duró diez minutos. No más. Diez minutos es lo que duró el miedo de Teodoros Papaloukas. Diez minutos tardó Grecia en recordar la vulnerabilidad americana. La grandeza helena no resulta del dominio de sus partidos sino más bien el control mental de los mismos. Y en eso Grecia es la más grande. Coach K como viene siendo habitual utilizó a Shane Battier como perro de presa del jugador con mayor calidad. Lo hizo con Mancinelli contra Italia, lo hizo contra Lakovic frente a Eslovenia, lo hizo con Barbosa contra Brasil y lo volvió a repetir con Nowitzki en frente a Alemania. Estados Unidos subestimaba al poderio griego pensando en que Grecia dependía excesivamente de Papaloukas, cuando en el baloncesto europeo lo importante es construir la victoria a partir del conocimiento de las carencias del propio equipo que dispones. Fue un problema de construcción de la victoria. Estados Unidos se disponía a anular la principal virtud del contrario siendo insconsciente de las carencias que día si día también la desnudaban frente al mundo.

Grecia ya con el control mental retomado en el segundo cuarto se decidió a enseñar a los americanos qué deben mejorar de cara a Pekín 2008. Principalmente le enseñó que para ganar un partido a la europea deben saber atacar una zona de manera sensata y coherente. La zona no sólo se atraviesa lanzando triples de manera contínua, sino trabajando la transición de ataque en los entrenamientos. O lo que es lo mismo, mejorar posicionamiento y ralentizar la posesión del balón. Y en eso Estados Unidos son los más trogloditas del campeonato. Estados Unidos no conoce el estado de la tranquilidad, sus recursos no sólo son primarios, sino que trabajan la victoria siendo el que más lanzamientos encesta, cuando normalmente en el baloncesto gana el que mejor defiende, el que menos falla y quizás el que mejor domina las situaciones. Estados Unidos nos demuestra la inseguridad de un adolescente. El mismo que valora más el pensamiento que se tiene en su alrededor y que es inconsciente de la realidad que le rodea. A Estados Unidos el ansía de seducir le acaba condenando frente a lo mundano, que en este caso era Grecia.

El partido por parte americana una vez más, y van ya unas cuantas, ha sido sostenido por Dwight Howard y Melo Anthony. Motivos insuficientes puesto que no han sabido atajar ni el perímetro heleno, Spanoulis ni la fuerza griega, representada en Kakiouzis y Schortsanitis, principalmente el segundo, que ha vuelto a demostrar que es amo de su futuro con sus 14 puntos. Howard no lo ha podido parar. Y Estados Unidos se hundia. Y sus opciones de victoria se alejaban mientras sus temores se incrementaban minuto a minuto. Los Picapiedra notaron el miedo. El miedo a lo que los americanos repudian. El fracaso. De ahi una reaccion esteril en el cuarto periodo. Ya era demasiado tarde. Para ganar deben aprender a asimilar el fracaso. Repudiandolo no se olvidan las derrotas. Cuestion de filosofia. Y en eso los griegos fueron unos maestros.

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jueves, agosto 31, 2006

A falta del epílogo llegó la cuenta atrás.





Ya se cuentan por horas. El mundial de Japón se comenzará a decidir mañana con las cuatro selecciones más regulares del campeonato. A falta de definir las cuatro primeras plazas se ha de reconocer que la principal virtud de este torneo ha sido la igualdad. Ya al principió se recomendó consumir la mayor cantidad de encuentros porque este mundial ofrecería elementos distintos a los anteriores. Ha sido un mundial sin estridencias, sin sorpresas. De hecho un servidor hizo un análisis de las que a mí juicio iban a ser las 8 selecciones protagonistas y cometí el error de subestimar el poderío turco y la regularidad extraordinaria de Alemania. Turquía en mí opinión ha sido la sorpresa agradable del torneo. Serbia la canción más triste. Es la grandeza del baloncesto lo que me permite no haber acertado de pleno y lo que confirma que en un mundial por muy previsible que sea siempre habrán sorpresas y decepciones.

La evolución de la competición nos ha permitido situar en el mapa a la nueva selección eslovena, así como asistir al bautismo de los jovenes y talentosos jugadores que serán noticia a partir de ahora, hablo de Kleiza, de Rudy, de Schortsanitis, de Cenk Alkyol o de Dwight Howard. Jugadores insultántemente jóvenes que serán noticia en el Eurobasket de España en el próximo verano o bien en Pekín 2008. También hemos asistido a la decadencia de otros grandes jugadores, como Basile, Marconato, Macijauskas, Okulaja o bien Femerling, jugadores que ya han ofrecido sus mejores tardes y cuya participación supondrá juicios tendenciosos acerca de su continuidad en las selecciones.

Lo que nos queda a partir de ahora es conocer la posición que ocuparán las 8 mejores selecciones, y lo más interesante, quienes ocuparán el lugar de medalla. Para ello se me antoja dificil hacer un pronóstico. Hemos debatido e invertido muchas líneas en analizar a las cuatro selecciones que abrirán las semifinales mañana. Incluso Estados Unidos, siendo la favorita, no la veo con mucha mayor superioridad que Grecia.

A partir de mañana se medirán no sólo cuatro paises, ni siquiera cuatro selecciones. Se medirán cuatro maneras de entender este deporte. Desde la frenesí americana, la neurosis de España, la tranquilidad griega o el silencio elocuente de argentina, quizás un servidor repita conceptos pero son los que mejor describen a cada conjunto. Cuatro maneras de entender a este deporte, cuatro estados de ánimo. Los partidos de mañana tendrán la coincidencia de enfrentar a lo más visceral, Estados Unidos y España, contra lo más pragmático, Argentina y Grecia. O lo que es lo mismo, lo visceral más cercano a la juventud frente a lo pragmático que aporta la veteranía. Dos selecciones campeonas frente a dos dignas aspirantes que aspiran a serlo. En definitiva, pueden ser dos choques que, o bien marcan nuevas tendencias o bien se mantienen en la continuidad.

Lo que sí está claro es que novedades ni han aparecido ni se han querido ofrecer. Este torneo pese a la igualdad sigue a rajatabla las normas no escritas de este deporte. Las cuatro selecciones disponen de jugadores que atesoran talento, físico y carácter. Los equipos disponen de su propio ritmo, su mentalidad y su dominio característico. Incluso los intangibles han aparecido y han desaparecido sibilínamente a lo largo del torneo. Incluso se certífica el distanciamiento que ofrece este deporte hacia la grada. Partidos de madrugada aquí y en horario vespertino allí no han ayudado a una mayor y mejor trascendencia de este deporte.
La grada ha estado bien fría, lejos de otras competiciones, muy próxima a los valores culturales nipones. Hasta las bailarinas han sido censuradas, tanto en la pista como en la televisión, ofreciéndonos un concepto más bien cerrado de la mentalidad japonesa. No malinterpreten este argumento como sexista sino más bien lo contrario. Suena irónico que una sociedad tan machista como la japonesa haga un uso totalmente partidista del uso del cuerpo de la mujer. Es la imagen que transmiten en el mundo, rozando la modernez en vez de la modernidad, confundir la protección con la represión o más bien la imposición de unos valores en un acontecimiento universal como es una competición deportiva. Por lo que pocas novedades se han visto, ni en el baloncesto ni en el país anfitrión. Y aún nos queda Pekín.



Referencias:

Cuando se alzó el telón.

Alfredo Relaño en su editorial del Diario AS

La opinión de Santi Nolla

Nacho Azofra trata las semifinales en el País.


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miércoles, agosto 30, 2006

Grecia se vistió despacio y Estados Unidos se desnudó enseguida.





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Tarde o temprano tenía que pasar. Estados Unidos ejerce el papel de galán que demuestra sus virtudes en la primera cita. Hombre seductor que suele acaparar las miradas y complicidades pero que en una semana de convivencia delata sus defectos a marchas agigantadas. Una semana donde el amante demuestra su vulnerabilidad. Sus dudas. Su comportamiento irascible. Una semana exacta es lo que se ha tardado en difuminar el espejismo, de galán a convertirse en cualquier hijo de vecino. A veces lo superficial se convierte en efímero y lo natural, o los defectos, son los que perduran en el tiempo. Hoy Estados Unidos se ha presentado desnudo, o quizás le han quitado la ropa.

Hoy Estados Unidos han sido más Picapiedra que nunca. Y ante uno de los rivales más sencillos que le podía tocar. Porque sinceramente a Alemania lo único que la mantiene es Dirk Nowitzki, el resto pura medianía que ya han ofrecido sus mejores tardes, desde Okulaja a Femerling. Y ni siquiera hoy ha sido necesario el concurso de Nowitzki para igualar el choque. Por primera vez no es ni un jugador ni un conjunto lo que ha puesto en apuros a Estados Unidos. Sino la táctica. Hoy a los Picapiedra se les ha atragantado la defensa en zona que le han aplicado los alemanes. Y ni siquiera a base de triples la han podido sortear. Estados Unidos ha tirado 40 veces desde el perímetro, una auténtica barbaridad. Sólo han anotado 10 lanzamientos. Es decir han desaprovechado 30 ocasiones para anotar. Al borde del abismo.

Han aparecido las dudas. Ni Wade ni Paul han aparecido. De hecho Wade lleva un torneo lamentable. Que Estados Unidos esté en semifinales es por Paul, Carmelo Anthony y Dwight Howard. El resto roza la medianía en un equipo que se le supone y se le exige la excelencia. Hoy no ha sido una excepción, Anthony y Howard han sostenido al equipo mientras que Chris Paul sufría para dirigir al equipo frente a cinco hombres bien posicionados. No me olvido de Lebron James, sus aportaciones son estériles, no provocan emoción alguna, sus anotaciones no desequilibran, simplemente adornan un resultado. El elegido no ha sabido cargarse al equipo a sus espaldas, en cambio el puertorriqueño Anthony lo ha hecho, una vez más el tercero de la clase es quien acompaña a su equipo a la victoria.

Sin embargo el esfuerzo alemán ha sido insuficiente. Sin los mejores hombre el late motive de los alemanes era complicar la vida a los Picapiedra. Ganar no era su guerra. Para eso ya está o Grecia o Argentina o España, que para eso han llegado invictas a las semifinales. Alemania como hizo Italia ha ofrecido más detalles del camino a seguir por estas selecciones para doblegar a la americana. Brasil nos enseñó la carencia en la zona americana, Italia nos mostró el ritmo, Alemania nos ha enseñado la defensa zonal y confío en que Grecia haga un compendio de todo ello y se alce con la victoria. Para ello me propongo la frivolidad de proponer un hombre para la pintura en Grecia, Sofocklis Schortsanitis, el único griego de raza negra para ser más exactos. Todo un poderío muscular que puede poner en serios apuros a Dwight Howard y Elton Brand. Si se consigue controlar el rebote Los Picapiedra se deberán conformar con luchar por el bronce. Tarea poco sencilla pero no imposible. Grecia debe hacer el partido perfecto para ganar a Estados Unidos. Pueden y deben hacerlo.

Soy optimista con los griegos puesto que han desarrollado un torneo espectacular a contrapronóstico. Llegan invictos después de una primera fase en un grupo con Brasil, Lituania y Turquia. Se han enfrentado a China y se han paseado ante una débil Francia. Mentálmente son los más sólidos, puesto que muchas victorias han sido fruto de remontadas en el último segundo como ocurrió contra Australia. Grecia, además, dispone de un equilibrio entre mentalidad, ritmo y dominio sensacional y a parte cuentan con el mejor jugador FIBA, Teodoros Papaloukas, cuentan con Spanoulis y con Papadopoulos como columna vertebral. Todo un lujo para una selección y todo un requisito para aspirar a ganar a los americanos.

Ya en semifinales, se cumple lo vaticinado ya en octavos. No sólo no es noticia que se encuentren en semifinales estas selecciones. Que lo es. Lo destacable es la superioridad que han transmitido hasta la fecha. Ninguna de estas cuatro selecciones han pasado apuros para llegar hasta aquí. Incluso Grecia o Argentina se han permitido sestear en los encuentros reservándose para la cita que se nos presentan. Son las cuatro selecciones más sólidas y su presencia no conlleva ninguna sorpresa. Ni siquiera la de España que ha realizado un torneo soberbio. Aunque sobre el papel, en mí opinión no es la favorita. En semifinales están la campeona olímpica, el campeón de Europa y el equipo a batir. Aunque España dista mucho de ser la comparsa en esta eliminatoria, ni tenemos a Maradona ni son Seniors de Oro, simplemente es una selección que por talento debía y merecía estar donde se situa. Ni más ni menos. Ser campeona es otra cosa.




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Fotos: En portada Lebron James, el "elegido" una vez más, 7 balones perdidos. A pie de página Spanoulis corre hacia un balón.

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martes, agosto 29, 2006

España contra Argentina. Dos maneras de pasear muy distintas.


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El partido del miedo ha transcurrido de la misma manera. Calderón liderando la defensa neurótica de España junto a dos fieles escuderos, Carlos Jimenez y Jorge Garbajosa durante el primer cuarto. Pese a los intentos de ensalzar la euforia antes de la semifinal que nos lleve a la final soñada no ha sido un partido fácil. Podría haber hecho el análisis justo terminar el partido, pero un servidor ha considerado esperar a la aparición de las estadísticas para encontrar mayores argumentos sobre este excepcional partido.

Si me dan a elegir entre el encuentro de hoy frente a Lituania y el partido contra Alemania, sin lugar a dudas creo que contra Alemania sí se rozó la perfección. Hoy contra Lituania no. Por primera vez España ha capturado menos rebotes que el rival. Virtud a la que los bálticos se han acogido por bandera. Lituania ha sido la misma de siempre en el torneo, fuerte en la zona y dependencia excesiva de Macijauskas, jugador al que en el anterior post ya comienzo a discutir su liderazgo por el bien de su país. Ha sido la decepción más grande del torneo. Tal como apuntó Velimir se ha presentado con 15 kilos de más y con un suculento contrato bajo el brazo que le ha ofrecido Olympiakos. Lejos de ser el "ángel" que se presentó en liga ACB con 47 puntos en la primera jornada y 42 en la segunda. Hoy ha sido totalmente neutralizado por la defensa de España. Macijauskas en 21 minutos para ser exactos sólo ha realizado 2 lanzamientos erróneos desde el perímetro y ha perdido 5 balones. Pepu ha sido cruel con este jugador. No le han dejado hacer nada. Como casi siempre el plan inicial nunca sale bien.

Cuestioné en la previa dos factores a tener en cuenta en un partido. Ritmo y Dominio. Se comentó que en el baloncesto de élite tienes más posibilidades de ganar si delegas la responsabilidad del desarrollo del juego en un base de garantías en vez de delegarla al jugador estrella. Fue el error de Mario Pesquera o de Moncho López delegar esa responsabilidad al jugador erróneo, Pepu Hernandez tolerante con la diversidad pero tradicional donde los haya en la cultura del baloncesto delegó en el mejor base que tiene España desde Solozábal. Podríamos decir que Lituania, con todo el talento ya presentado ha repetido los errores de los anteriores seleccionadores españoles. Un Macijauskas pasado de kilos no puede dirigir a un colectivo. Y menos contra España.

Enfatizo la figura del base, o del gestor del ritmo como prefieran porque ha estado allí la derrota lituana. Lituania ha acertado el mismo número de canastas que España en menos intentos. Lituania a anotado un triple más que España en menos intentos. ¿Por que ha perdido entonces Lituania? Por la realización de las faltas. Lituania ha hecho 21 faltas y la selección española 16. Pero Lituania ha concedido 28 tiros libres mientras que España sólo 9. España ha acertado 22, Lituania sólo 3. Un argumento que dista mucho de disparar la euforia por parte española, Lituania ha perdido no porque España fuera mejor, que lo ha sido, sino por ser poco inteligente y por carecer de ese elemento para transmitir sensatez en el juego. Una carencia de sensatez que se demuestra con las pérdidas de balón. Han perdido 28. Una tónica general a lo largo del torneo.

No culpo a Lituania por hacer faltas. Sino el método. Lituania ha hecho uso de las faltas para evitar un lanzamiento, mientras que España generalmente ha hecho uso de la falta para evitar una transición o un contraataque. Un detalle, a falta de 15 segundos del primer cuarto Macijauskas roba un balon y se dispone a entrar en la zona para más adelante efectuar el lanzamiento, Rudy se da cuenta de ello y hace la falta para evitar sus intenciones, una falta a 7 segundos del final del primer cuarto. Rudy evitó un intento de lanzamiento, no hubo penalización en forma de tiros libres y sobretodo contribuyó a que la selección española se resituará para ejercer la defensa. Rudy hizo una falta inteligente. Lituania sin embargo ha hecho del uso de la falta un recurso banal. Y así le ha ido.

No todo han sido malas noticias para Lituania. Lo mejor de su derrota es que hoy se ha visualizado su futuro. Linas Kleiza. Partidazo. 15 puntos, 14 rebotes y 5 asistencias. Lo mejor de una Lituania que se ha presentado con muchos vicios y pocas virtudes. Lo mejor de una selección que no ha aprovechado sus virtudes para complicar la vida a España. Su seleccionador Sireika tiene bastante culpa sobre ello. No ha sabido guiar a su selección en finales apretados y no ha sabido aprovechar el poderío interior que presentaba Lituania. Para mí el más completo del campeonato. Ha relegado a Jasaitis al banquillo concediéndole menos de 10 minutos por partido. Mientras que Navarro hacia de las suyas hoy con 22 puntos. Ha dado la impresión que Sireika no se miró el partido del Lyetuvos contra el Barça en el Palau esta temporada. Sireika desconocía que tenía el antídoto contra la Bomba en el banquillo. Así le ha ido.

Mientras en el banquillo español todo es distinto. Pepu puede llegar más lejos que Diaz Miguel al frente de la selección. La mentalidad que ha insertado al equipo ha proporcionado la ausencia de los divismos de antaño. Pepu ha hecho madurar a este colectivo de jugadores. La mentalidad como principal enemigo de la selección. Su rival más inmediato. Pepu ha hecho crecer a esta selección paralelamente a lo que crecerá su figura a partir de ahora. El rival más dificil y el partido del miedo han pasado a mejor vida.


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Y Argentina se paseó. Justo en el momento que ofrecía mayores dudas su juego, los argentinos interpretaron el mejor tango hasta la fecha. Principalmente ha sido una victoria construida de la misma manera que la española, a partir de la base. Bien por Pepe Sánchez o bien por Prigioni, Argentina ha construido su juego de manera silenciosa. Creo que el resultado en sí es demasiado abultado para lo que se ha visto, una selección importante frente a una selección más o menos competitiva. La ventaja de 30 puntos la considero exagerada pero motivada por disponer los argentinos de mejores individualidades. Mayor poderío en la zona y mayor poderío en el perímetro. Por parte turca sólo Erdogan, Kaya Peker y el jovencísimo Cenk Alkyol han estado a la altura de lo que tenían enfrente. El resto de jugadores ha dado la impresión de perderse enfrente a lo que tenían.

Argentina hizo un encuentro tranquilo. Sin estridencias. Apretando en defensa y salvando las distancias, incluso aumentándolas. No ha sido un encuentro explosivo, ni siquiera emocionante. Ya desde el inicio Argentina iba ganando de 9 puntos y todos los parciales sirvieron para aumentar la diferencia. El partido acabó en el tercer cuarto con una diferencia de 35 puntos, a partir de ahí empezaron las rotaciones y a dormir el partido. Turquia se espabiló y maquilló el resultado. El partido en sí no tuvo mucha historia, Argentina desde su inicio se sintió mejor y tampoco hizo falta demostrarlo. Incluso se permite la irregularidad de sus hombres, mientras unos fallan, hoy Ginóbili, otros aciertan, véase Delfino o Nocioni. La gran variedad de nombres hace esconcer la irregularidad con la que juega.
La semifinal entre Argentina y España no tendrá nada que ver con los dos partidos de preparación disputados en Madrid y en Singapur. Principalmente porque esos partidos fueron de rodaje y para prepararse para la cita que se presenta. Son dos selecciones que llegan invictas, y que han pasado sin dificultades los compromisos que han afrontado. Si algo también caracteriza a estas dos selecciones es que habrá un enfrentamiento de dos conceptos de juego, la defensa neurótica de España contra el silencio elocuente de Argentina. Neurosis contra tranquilidad. Calderón contra Pepe Sánchez. Las dos piezas que mueven a sus equipos. Las piezas quizás más importantes.
Serán tan importantes que quizás el duelo en la pintura quede en un segundo plano. Tanto Scola y Oberto como Garbajosa y Gasol tendrán su importancia pero no la trascendencia para decantar el marcador. Decir que Argentina se basa en Scola como España en Gasol es no querer percibir la realidad que se presenta. Eso no quiere decir que ambas descuiden la fuerza interior, simplemente que no por ser más poderoso se tienen más opciones de ganar, en cambio quién sepa imponer su ritmo de juego tendrá mucho ganado.



Fotos: En portada la alegría española frente a la desesperación de Delininkaitis. Ginobili no muy acertado en el día de hoy.

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lunes, agosto 28, 2006

La delgada línea entre el éxito y el fracaso.


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Este sí es el partido del miedo. España ha llegado a los cuartos de final de manera autoritaria y sin desgastarse. Como Argentina, como Grecia y sobretodo como Estados Unidos. Creo que entre estos cuatro equipos se repartirán las medallas a falta de saber quién participará en la final del mundial de la equidad. Antes de ellos otros cuatro equipos intentarán luchar por la sorpresa. 2 de ellos realizando un mundial interesante, Lituania, Turquia y otros dos que se clasificaron aprovechándose de un camino muy factible, Alemania y Francia, o lo que es lo mismo la bandera del baloncesto de la vieja Europa.

Lituania dispone de las armas necesarias para doblegar a la fiable selección española. Una de las carencias que siempre le he otorgado a los hombres de Pepu, Marc Gasol y Sergio Rodriguez al margen, es la del escaso potencial interior pese a disponer de hombres como Pau Gasol, Garbajosa y Felipe Reyes. Lituania dispone de 4 perfiles similares en cuanto a físico pero todos ellos con una particularidad distintiva. Lituania dispone de una pluralidad de argumentos en la pintura que hoy por hoy carece la selección española. Por ahí quizás vaya el partido.

Turquía está desarrollando un mundial más que interesante. Con la figura cada día más agrandada de Serkan Erdogan ya obtuvieron buena nota en el grupo más dificil del torneo. Lo malo de Turquía es que depende en exceso de su lider. Erdogan en el TAU se le caracterizaba por sus aportaciones intermitentes y explosivas, como ahora en su selección, aunque también se le caracterizaba por una tremenda irregularidad, hasta ahora inédita en Japón. Es cierto que está acompañado por jugadores interesantes que no han explotado todavía como Peker, y por la veteranía que aportan jugadores como Kurtoglu, pero si Turquia está ganando sus partidos ajustados es por la tremenda muñeca de su jugador estrella. Contra Argentina Erdogan puede ser o bien su víctima o bien su verdugo, pero lo cierto es que son pocos argumentos para derribar a toda una selección olímpica.

En los cruces de cuartos como todo partido de baloncesto, sea decisivo o no, estaran marcados por unas pautas. Al igual que en las películas, en el baloncesto se desarrolla una linea discursiva, o guión si me permiten. El guión en un partido del baloncesto moderno lo estamos comprobando en esta competición. Dejando al margen el talento, físico y carácter, los partidos actuales circulan en torno a tres conceptos. El ritmo, la mentalidad y el dominio.

El ritmo es el elemento diferencial de cada selección. Viene marcado por la figura del base. El base que hace imponer su estilo de juego tiene mucho ganado para que su selección se imponga en los partidos. Una selección que carece de ritmo no merece situarse en los cuartos de final, puesto que es la piedra angular en un partido de baloncesto. Francia, Turquia Lituania y Alemania por ejemplo no giran en torno a un base sino a sus líderes, Diaw, Erdogan, Macijauskas y Nowitzki respectivamente. De ahí su vulnerabilidad en el juego durante todo el torneo. Los bases que saben imponer mejor su ritmo han sido hasta el momento Pepe Sánchez, Calderón, Papaloukas y Chris Paul. Cada uno con sus virtudes y sus defectos, pero lo cierto es que cada selección se asemeja a lo que pretenden estos jugadores. Su presencia es importante para saber que partido veremos.

Con Paul por ejemplo deducimos un ritmo intenso y frenético en los partidos, sólo por ello ya deducimos un partido a más de 100 puntos, si se le neutraliza el caudal ofensivo de su equipo queda reducido a menos de 90 puntos. A día de hoy sólo dos selecciones han conseguido neutralizar a Paul, Brasil con Marcelinho Huertas e Italia con Basile en plan defensivo.

Con Calderón deducimos otro ritmo. Intensidad en defensa pero pausa en ataque. Si Chris Paul es el frenesí Calderón es el eje de la defensa neurótica de España. Ver a Calderón defender es como asistir a un curso gratuito de presión defensiva. Baja su centro de gravedad y graba su mirada en el base oponente forzando las pérdidas de balón necesarias para abrir brecha en el marcador. El mejor base defensivo sin duda del torneo.
Pepe Sánchez representa la voz elocuente del silencio. Su presencia en el juego pasa desapercibida pero su aportación es necesaria para que Argentina gane los encuentros. No es un base anotador sino simplemente el marcador del ritmo. No está en su mejor momento. 7 pérdidas de balón en el último encuentro contra la "potente" Nueva Zelanda evidencia la irregularidad con la que Argentina transmite en sus encuentros, el principal fundamento de tanta duda.

Teodoros Papaloukas. El último rey del baloncesto europeo. Ante la ausencia del mejor Jasikevicius por parte lituana, Grecia se beneficia del liderazgo de este sensacional base. Papaloukas es sin lugar a dudas el principal motor de la filosofia del baloncesto griego. Defiende, ordena y toma el mando cuando es oportuno. Es el que mejor transmite el ritmo europeo. El ritmo como proceso mental. Ni frenesí ni neurosis. La tranquilidad. Eje de las remontadas épicas. El arquitecto de lo imposible. Quizás el elegido para vencer a Estados Unidos. Con él en pista el partido contra Estados Unidos puede durar 40 minutos, o más.


La mentalidad en el baloncesto viene desarrollada por el hombre del banquillo. El entrenador. Si el ritmo es lo particular del equipo que sale en pista, la mentalidad es el motivo de los hombres que desarrollan el juego. El entrenador en el baloncesto tiene una importancia mucho más que relativa. Un equipo puede ganar un partido en el último suspiro, pero un entrenador puede perder un torneo en la última jugada. En Vitoria y en Barcelona bien lo saben. La selección española dispone de buenos jugadores aunque el salto cualitativo se ha realizado cambiando a Mario Pesquera por Pepu Hernández. No hay color. Como tampoco lo hay cambiando Argentina Julio Lamas por la Oveja Fernández. Como tampoco en Estados Unidos con Coach K. El entrenador debe tener ascendencia sobre los jugadores y nunca al revés. El entrenador debe ser en el equipo lo que es en la pista el base. La lectura del partido por parte del entrenador es de vital importancia, cambiar estrategias o perdurar en la misma. Coach K no tiene alternativas variadas, siempre es la misma. Pepu Hernandez simplemente es especialista en que nunca salga bien la primera idea del equipo contrario. Son ellos dos los mejores entrenadores del torneo. Y de largo. Coach K por su invariante monotonía y Pepu Hernandez por saber mover con maestría las variantes que dispone. Uno es grande en la singularidad y otro es grande en la diversidad.

El dominio es el aspecto más sostenible del juego. Si la mentalidad es un valor no percibible el dominio es un factor que hace realidad las victorias. Selecciones que hayan dominado a sus contrarios encontramos a tres. Grecia, España y Estados Unidos. No sólo por que hayan quedado invictas, puesto que Argentina lo ha sido pero no ha transmitido esta sensación en ninguno de sus encuentros. Viene unida a la sensación de superioridad en todo momento, a pesar de parciales en contra o ir perdiendo. El dominio se debe entender como respeto. Respeto en el más amplio sentido de la palabra. Desde causar respeto en el contrario hasta el estamento arbitral. España por ejemplo causa dominación a sus contrarios pero no ha conseguido generar un respeto por parte del estamento arbitral. España ha evolucionado pero los arbitrajes a España siguen siendo los mismos que hace quince años. España es una selección que deportivamente transmite grandeza pero se la arbitra como a una selección pequeña. Grecia, Argentina o Estados Unidos si gozan de ese equilibrio tanto deportivo como arbitral. Y esa característica posibilita que jueguen con la intensidad que merecen. España por ello se ve incapaz de defender tal como su entrenador quisiera. Y quizás por ello pueda quedar alejada de esa final que todos soñamos. La final contra los Picapiedra. Cuando desaparece esa línea que en cuartos se dislumbra.






Fotos: José Manuel Calderón, una de las piezas o quizás la más importante en los primeros minutos de España.

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sábado, agosto 26, 2006

La presión neurótica de España saca de quicio a Serbia...



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Mucho miedo para tan poco rival. Esta es la conclusión después de analizar todos los comentarios periodísticos entorno al rival de España en octavos. Serbia no está bien y oportunidades históricas como esta no se pueden dejar escapar. El parcial es contundente a cinco años, 9 victorias y 0 derrotas a favor de España. Con argumentos así el partido de esta mañana se debería haber afrontado con mayor tranquilidad pero sin dejarse caer por la euforia. Esto es lo que va a ocurrir hasta el duelo del martes en Saitama. Tres días suficientes en los que se aprovechará para inflar el globo. Tres días para preparar el partido más importante. Lituania nos espera.

La selección ha construido el partido de hoy como viene siendo tradicional en el torneo. Presión asfixiante durante tres minutos para romper el plan inicial del rival. Es sabido que el plan inicial contra España nunca sale bien. Y menos con Serbia como rival. El plan inicial contra España tenía dos nombres, Avdalovic y Rakocevic. 2 jugadores que en todo el partido no se han sentido cómodos. Quién si se ha sentido bien ha sido el remedio, el fichaje de Akasvayu, Marinovic, 15 puntos, un base yugoslavo a la antigua usanza, recorriendo por toda la pista y con una velocidad endiablada para entrar a canasta. Ha sido de los pocos en entrar en el partido. Como Darko Milicic, 18 puntos 15 rebotes, el único en la zona que no ha hecho el ridículo en Serbia. Son dos de los jugadores donde debe surgir la nueva Serbia, la que debe cimentarse de cara al Eurobasket de España en el próximo verano. Quizás más curtida sea algo diferente. La de hoy no se caracteriza con la escuela balcánica. De todo lo demostrado hasta hoy sólo responden a una sola característica. La intimidación, que la dominan como ninguna. El repartir para cohibir. Transmitir el miedo. Desde el rival hasta el estamento arbitral. Poco argumento para aspirar a ser campeona.

Se ha ganado de 12 por la relajación. Pensando en Lituania que sí va a costar. Hoy ha sido un partido para contentar a la albañilería, la que soluciona los problemas en pista cuando se presentan. Un partido para Rudy, 18 puntos, Sergio Rodríguez, o Marc Gasol, que han disfrutado de muchos minutos para rodarse y foguearse. 3 pilares importantes para la España de aquí cuatro años, la que servirá de bautismo de Ricky Rubio o de Xavi Rey o Albert Montcasí, y también de Victor Claver. Un futuro esplendoroso que se podrá beneficiar de la veteranía competitiva como no pudieron esta fantástica generación de jugadores. El presente es esplendoroso, el futuro ilusionante. Peor lo tienen en Serbia sin dudas.


...Y Erdogan cogío su fusil



Así lo definió Andrés Montes. Eslovenia había cogido aire en un partido ajustado. Era el escenario idóneo para una prórroga debida la excesiva igualdad del choque. Dos grandes conjuntos luchando por ser el más fuerte. La belleza del baloncesto europeo se evidenciaba en este partido. Hasta que Turquia decidió finiquitar el partido. Con Erdogan encestando dos triples consecutivos a cuál más estratosférico, Turquia se llevó una de las victorias más bellas. Frente a un digno rival y para medirse en cuartos a una selección campeona. La Argentina de Ginobili y Oberto. Un reto para los otomanos.

El partido entre turcos y eslovenos se preveía duro, complejo, espeso y pantanoso. Los turcos son viscerales y competitivos mientras los eslovenos son meticulosos pero inocentes. Se impuso principalmente la veteranía turca. Eslovenia estaba guiada frente a Lakovic y Beno Udrih, y en la zona con Nesterovic y Nachbar. Sin embargo los turcos eran conscientes de la mala muñeca en los tiros libres de Nachbar y la buena de Nesterovic. Por lo que Nesterovic no ha recibido ninguna falta personal y sin embargo Nachbar dispuso de 9 lanzamientos de los cuales falló 4. La inteligencia en efectuar las faltas a los hombres más idóneos fue uno de los principales caminos para conseguir la victoria.

El otro fundamento fue la defensa sobre Lakovic, si se neutralizaba al flamante del Barça, Eslovenia quedaría gripada. Fue así. La dirección se resentió y la capacidad anotadora del base esloveno quedó mermada, sólo 3 puntos, cuando estamos hablando del base total. En todo lo demás Turquía fue inferior, desde la capacidad reboteadora, hasta las pérdidas de balón. Turquía se sentía inferior pero mentalmente la más fuerte, una de las principales virtudes de esta selección, y que si para ello disponen de un líder en el perímetro como Erdogan.

Lo de Erdogan insisto, torneo espectacular del escolta, 24 puntos y 2 triples decisivos. Es un jugador que parece que esta ausente pero de repente en un minuto se ensalza para desequilibar la balanza. Jugadores con ese instinto quedan pocos, y bien que lo saben en Vitoria. ¿O no Velimir?

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viernes, agosto 25, 2006

Mucha igualdad, espesura y primitivismo


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Así se define la jornada de ayer. No fue una jornada excesivamente brillante como la que vivimos hace apenas dos días con encuentros interesantes. Hubo emoción, pero muchos encuentros no estuvieron a la altura de lo que se estaba ofreciendo en esta competición. El primero de ellos el del Libano contra Nigeria. Un partido de extrema igualdad pero más cercano al baloncesto urbano que al del deporte de élite. La Sexta, cuya retransmisión me satisface por completo, nos ofreció varias fases de este encuentro. Un partido que demuestra la evolución o el desarrollo del concepto de baloncesto. Tanto técnica, como física como conceptualmente el Líbano o bien Nigeria pese a disponer de hombres de notable presencia, aplican un concepto embrionario del baloncesto. Malas elecciones en el tiro. Ayer Libano encestó 17 de 35 en tiros de 2 y 10 de 36 en tiros de 3, porcentajes malísimos si tenemos en cuenta la escasa defensa por parte de los nigerianos. El rebote libanés dejó mucho que desear, 32 frente a 46 de los africanos. Nigeria, pese a no ser una selección de primer nivel, sí estuvo cerca de unos números dignos de selección de élite. Podríamos decir que físicamente era muy superior pero el fundamento de su triunfo se centra en la poca experiencia libanesa y sobretodo la mala colocación de sus hombres en la pista.

Otra de las selecciones, Qatar al margen, que hizo del primitivismo paradigma de su baloncesto es Senegal. Una selección que pese a la renuncia de hombres importantes como Diop y Boniface N'Dong tiene a jugadores muy interesantes como el ya conocido Sitapha Savané. Senegal hace de su principal virtud, la fuerza física, el argumento de sus partidos. Con selecciones débiles físicamente como Italia o Puerto Rico casi logran la proeza, pero lo cierto es que deben mejorar en conceptos y sobretodo necesitan desarrollar el talento. De todos modos, en mí opinión, creo que Senegal en dos tres años puede ser un combinado a tener muy en cuenta, puede ser una selección que alcance un nivel cercano a Estados Unidos si reunen mayor talento y mentalidad.

Una selección que ha evolucionado el primitivismo hacia un aspecto exótico en su juego es Angola, la agradable sorpresa de este torneo. Mucha fuerza física, talento y sobretodo mucha ilusión a la hora de jugar a este deporte. Ha aportado la frescura que otras selecciones no han aportado, contagiando a aficionados a este deporte. Angola aspira a ocupar el papel que en teoría le pertocaba a selecciones como Puerto Rico o Brasil, que encabezan las decepciones del torneo. Por nivel alcanzado y por el rival que le pertoca, la veo favorita contra Francia.

Otra selección que ha evolucionado su estado inicial ha sido Nueva Zelanda, pero hacia peor, aproximándose a lo troglodita. Una selección dura, con escaso talento y que ha centrado su juego en repartir constantemente con la complicidad arbitral. Pasaron porque Panamá no ha tenido mucha suerte en este torneo, por carecer del elemento diferencial que les permita ganar partidos comodamente, y sobretodo por la precipitación en el lanzamiento. Lanzaron 43 lanzamientos, 21 más que los All Blacks, sin embargo acertaron 22 lanzamientos, mientras que Nueva Zelanda acertó 17 de 22.

Dejando a un lado a las selecciones más embrionarias del torneo, ayer se comprobaron duelos muy igualitarios, desde una Brasil que no ha estado a la altura que se le suponía en el inicio contra una Lituania que da la impresión que ha estado sesteando para llegar bien al momento crucial. La eliminación de Brasil no se debe al juego, notable en varias fases, sino más bien por repetirse las situaciones finales en varios partidos. El partido de preparación contra Estados Unidos advirtió de la debilidad de los verdeamarelhos para los resultados ajustados. Contra Turquia, contra Grecia y ayer contra Lituania se certificó su vulnerabilidad. Brasil se ha situado en esa delgada línea que difiere el éxito del fracaso, aunque creo que por inexperiencia se ha quedado fuera. Ayer por ejemplo lo tenían todo de cara después de realizar una remontada contra Lituania de las que hacen afición, después que les impusieran un 35-17 en el primer cuarto. Ayer Brasil podía haber ganado el encuentro sólo con los tiros libres. Pero fallaron en los momentos más inoportunos, o bien falló uno, el líder, Barbosa, que ha pasado de ser un MVP a villano de un país. Una desgracia que servirá para que esta selección madure de cara a los Juegos Olímpicos de Pekin, a la que veo sin lugar a dudas una selección a tener muy en cuenta, su juventud la ha delatado en este mundial, apenas 25 años de media, en Pekín veremos una verdeamarelha más curtida.

Otro de los encuentros más equitativos del campeonato fue el de Grecia contra Turquia, partido que ensalza a Grecia como líder invicto del teórico grupo de la muerte. Una vez más Grecia ganó en un final ajustado. He de reconocer que su juego no es seductor pero soy partidario de la filosofia que transmiten. Si bien Brasil o Lituania son selecciones vulnerables a los finales ajustados, los helenos son adictos a estos finales de infarto. Son victorias que otorgan algo más. No sólo demuestran que han sido los mejores en la pista. Han sido los mejores mentalmente.

Sobre los cruces de octavos, hay encuentros muy interesantes y dificiles de preveer, como el de Italia contra Lituania o el Turquia Eslovenia, el resto de los partidos, si bien no van a ser sencillos, son bastante previsibles. En concreto están cerca de los cuartos Argentina, Estados Unidos, España, Grecia y Alemania. Evidentemente España no tiene un rival sencillo en Serbia. En mis anteriores linéas no pretendo subestimar a la escuela balcánica, simplemente no están en sus mejores días. La prensa basa sus temores en el nombre y no en el juego desarrollado por los balcánicos. Un juego que dista mucho de ser aquel que fue campeona del mundo por dos veces. Desde un principo he discrepado del apodo de ÑBA a la selección aunque tampoco entiendo el miedo que se le tiene a una selección de segunda como es actualmente la que presenta Serbia. Este partido no se debe presentar a la selección como una oportunidad sino como una obligación, Serbia no es buena y hay que aprovecharlo, si no se hace así olvidémosnos de selecciones campeonas. Ahora o nunca. Y actualmente estamos cerca de ello. Me reafirmo en que mis temores se aproximan hacia el rival de cuartos de final, no me gustaría ver a Lituania contra nosotros. Aunque tiempo nos queda para preocuparnos. Mañana sabremos que camino nos toca.





Fotos: Zisis en el lanzamiento triple que certificó la victoria de Grecia frente a Australia

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miércoles, agosto 23, 2006

No sólo de ritmo vive el baloncesto



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La única posibilidad de ganar a Estados Unidos es imponiendo un ritmo de juego más lento. Ayer Eslovenia no lo hizo, sino que se dedicó a intentar jugar a mayor velocidad que los americanos. Hoy los italianos sí lo han ralentizado. Haciendo honor a su principal virtud, Italia ha impuesto a los americanos una manera distinta de jugar al baloncesto. Y se ha notado. Estados Unidos sólo ha transformado 35 puntos al término del segundo cuarto. Han surgido las dudas, principalmente por parte de Lebron James pero se ha descubierto el talento de Carmelo Anthony 35 puntos y de Dwane Wade 26, para aupar a su selección hacia la victoria.

Sabiendo los equipos contrarios de la carencia en la zona de los americanos sólo es suficiente con hacer un marcaje especial a Dwight Howard para evitar desastres mayores. El problema reside en poder parar la explosividad de los tres aleros americanos. Buen tiro de larga distancia y la fuerza fisica para no dejarse intimidar por los pivots del equipo contrario. Aún así el ataque estadounidense ha quedado neutralizado. Conseguido el primer objetivo ustedes se plantearán el motivo de su victoria.

Ayer ya quedó demostrada la inoperancia de Italia frente a selecciones mucho más potentes. Senegal por ejemplo se impuso en varias facetas del juego a los italianos. Ayer fue el ritmo lo que mantuvo viva la esperanza italiana para llegar invicta al partido de hoy. Los senegalenses tienen muchas carencias, una de ellas la principal, el talento y sobretodo la mentalidad. Por sólo ese motivo ganó Italia ayer pese a ser físicamente inferior. Ganó por ser la más inteligente.

Italia puede escudarse en haberse enfrentado en apenas dos días a las dos selecciones con mejor desarrollo muscular de todo el campeonato. Los transalpinos no han sorprendido a nadie y no han repetido los errores de los eslovenos. Han impuesto su estilo de baloncesto que es principalmente lo básico si aspiras a ganar a los americanos. Creo que Italia, en función de lo que presenta en el torneo, ha hecho un excepcional partido. Ya desde el analisis previo que hice apenas un mes comenté que habían apostado por rejuvenecer el grupo. Califiqué la decisión como arriesgada. Italia apostó por la juventud en lugar de la veteranía que la caracterizaba en el baloncesto. Si a esto añadimos que los más veteranos son los peores jugadores que se presentan en la formación elegida, Basile y Marconato, podemos decir que Italia perdió por exceso de juventud principalmente, aunque cualitativamente los veteranos ya han ofrecido sus mejores tardes. Este partido con la Italia de siempre con Galanda, Bulleri y Chiacig hubiera ganado a Estados Unidos.

Lo positivo de la derrota italiana es precisamente que ha sido Italia la que ha enseñado el camino para doblegar a Los Picapiedra. Pensaba en Eslovenia pero me temo que sólo Argentina y España si no subestiman el poderío estadounidense tienen opciones de plantar cara y derrotar a los americanos, ahora que siendo realistas o mucho cambian las cosas o los americanos ya tienen media medalla asegurada. El color todavía lo desconozco. El camino lo han marcado los azzurros, que Pepu y la Oveja tomen nota y eviten cometer fallos. Pueden ser letales.

Sobre España, poco que argumentar. Quizás por la hora intempestiva, pero ha sido el partido más soporífero del torneo. Peor que un partido contra Qatar. Incluso reconozco haberme dormido en fases del encuentro.Ha ocurrido lo mismo que con Italia. Angola ha impuesto un ritmo distinto al que estaban acostumbrados los españoles. Pero por calidad y sobretodo por experiencia no ha peligrado la victoria. Algunos argumentan carácter. Puede ser falta de mentalidad ante el choque de hoy, pero es fácilmente entendible puesto que hace dos días realizaron el mejor encuentro de la historia reciente del baloncesto español. Gasol ya lo comentó con Andrés Montes, "si me pudiera ahorrar estos dos últimos partidos lo haría". España ya ha hecho sus deberes, toca descansar y esperar rival en octavos. Empieza el mundial de verdad
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Foto: En portada Soragna con Lebron James, que ha pasado desapercibido durante todo el partido. Ha sido "el elegido" por Italia. A pie de página Pau Gasol con 28 puntos contra Angola. Fotos de Reuters



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martes, agosto 22, 2006

La democracia dignifica al deporte de la canasta.


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Fantástica mañana la que estamos disfrutando. Al principio definí la competición como el mundial de la equidad. No sólo es eso. Ha llegado la democracia al baloncesto. Cualquier equipo tiene derecho a considerarse respetado. Partidos complicados, lentos, aguerridos y con finales imprevisibles hemos visto esta mañana. Desde un China contra Puerto Rico hasta el último de esta primera ronda matinal Grecia Australia. Encuentros previsibles en el papel pero dotados de una intriga inusual hasta ahora. Partidos que dignifican al deporte de la canasta.

La jornada se ha abierto con un China Puerto Rico bastante interesante. En especial el duelo disputado en la zona Yao Ming contra Daniel Santiago. Uno de los duelos en la pintura más interesantes en lo que va de torneo. Bloqueos, marcajes, polémica han caracterizado a este duelo. Como viene a ser de costumbre los árbitros han deslucido la actuación de Yao Ming, cuyos números han hecho soñar a la selección china. 29 puntos 8 rebotes y 2 tapones. China ha estado por delante en el marcador hasta que los árbitros han señalado la tercera falta de su jugador franquicia. A partir de ahí Puerto Rico ha intensificado la defensa y han acortado distancias. Puesto que los puertorriqueños son mucho mejores no han desaprovechado la oportunidad. Primero llegando a la prórroga y después adjudicándose el encuentro. Puerto Rico en inferioridad en la zona frente a las torres chinas ha construido su victoria en el perímetro. Con dos grandes monstruos, Carlos Arroyo 25 puntos, 10 rebotes 8 asistencias y transformando 4 triples y Ayuso con 27 transformando la friolera de 7 triples de 9 intentos. Entre los dos han rentabilizado más el tiro exterior que toda la selección china. Gracias al tiro exterior Puerto Rico estaba presente en el partido mientras Yao Ming se imponía a Daniel Santiago. A partir de su eliminación el de Unicaja se impuso en la zona decantando el partido para su selección.

Italia se ha impuesto a Senegal con bastantes dificultades. A los italianos le están sosteniendo su principal virtud. Su ritmo. Frente al físico de los senegaleses, desde Savané o Ndoye, Senegal es el equipo más potente de la competición junto a Estados Unidos, pero este potencial también desnuda sus propias carencias, que son la falta de calidad en las transiciones defensivas y de ataque. Unos ponían fuerza y otros demostraban su inteligencia en el juego. Italia se ha impuesto finalmente en un partido que certifica la pre jubilación de Denis Marconato que lo ha tenido bastante peludo frente a Savané. Otro que también da una de cal y una de arena es Gianluca Basile. El primer partido dió muestras de su calidad, a partir de ahí ni rastro de ese grandioso jugador que destacaba en Italia. Es sonrojante que el Barça tenga a su disposición a los dos peores jugadores en el presente de la selección italiana.

Pero de momento el partido que ha caracterizado la primera parte de esta jornada es el disputado entre Grecia y Australia. Un partido que hasta los últimos 30 segundos de partido dominaba Australia con 5 puntos de diferencia. Los australianos han desarrollado un encuentro muy serio plantándole cara a la actual campeona de Europa. Australia se aleja de la mala imagen que se le suponía y ha querido dejar claro que quién aspire a ganarla debe trabajar mucho. Grecia hasta la fecha no había hecho nada del otro mundo. Estaba dormida o quizás mejor dicho relajada. Con la superioridad que le otorga ser campeona de Europa se han dedicado a jugar a un ritmo menos intenso. Hasta el último minuto donde han explotado su principal virtud. La psicología. Su victoria creció en función de sus posibilidades. Presión en toda la pista y efectuar las faltas precisas al jugador más idóneo sin perder segundos. Por el lado australiano surgieron las dudas que hasta ese momento no eran presentes y fallaron los últimos tiros libres para mantener la ventaja. En ese momento los griegos eran conscientes de la debilidad australiana. Los australianos en veinte segundos cometieron errores que no hicieron durante el partido. De una pérdida de balón australiana Fotsis la rentabiliza en un lanzamiento de tres empatando el partido a los 9 segundos. Inexplicablemente Australia pierde otra vez más el balón y permite a Zisis en su soledad efectuar un tiro de tres que permite a Grecia ganar a un segundo del fin del partido. Todo en 29 segundos en concreto.

Sobre el mediodía un partidazo entre Turquia y Brasil, uno de los encuentros más igualados en este torneo. Un duelo de grandiosos deportistas. Desde Leandrinho Barbosa que fue quien lideró a su equipo con 26 puntos a Erdogan que hizo lo propio con Turquia con 19. Ha habido también un duelo interesante entre Peker Kurtoglu y Gotlum frente a Splitter, Varejao y Giovannoni. Aunque quizás siendo justos habría que añadir que quizás Leandrinho se ha encontrado sólo en el ataque brasileño. Brasil se ha mostrado impotente para romper la defensa zonal turca. Si a esto le añadimos que sólo han transformado 2 triples de 16 intentos frente a los 10 que ha transformado Turquía son un motivo de que se decantara la balanza de un encuentro muy igualado al lado otomano.

Sobre el partidazo esperado entre Eslovenia y Estados Unidos al término de la segunda parte ha quedado en nada. Comentábamos ayer en la previa que si se aspira a ganar a los americanos debe ser por ralentizar el ritmo de juego. Para ello era necesaria la presencia inicial de Lakovic. No sólo no ha sido así sino que cuando ha entrado Lakovic el conjunto esloveno se encontraba torpe. Estados Unidos tiene muchas carencias pero es imposible ganarle si intentas igualarte en su mejor virtud, el ritmo de juego. Ha quedado demostrado desde Indianápolis que a Estados Unidos no se la gana con un ritmo de 60 puntos al término del segundo cuarto. Las dudas en el bando americano se incrementan y acelerán cuando se encuentran sometidos a un partido de 70 o 80 puntos, nunca a un partido de más de 100 puntos.

En el baloncesto se tienen dos opciones, una de ellas es intentar lanzar más veces que el equipo contrario y otra de ellas es evitar que el equipo contrario lance menos veces frente a tu equipo. Estados Unidos en calidad es mucho mejor que cualquier equipo. Sólo se le puede hacer frente a una defensa zonal y obligandola a efectuar lanzamientos exteriores. Otro aspecto importante es la posesión del balón. Eslovenia ha cometido errores de bulto en la dirección ya desde el saque de fondo. Eslovenia ha perdido ni más ni menos que 25 balones, a cual de ellos más estúpido. Todo ello viene marcado por las prisas. Por acelerar el ritmo. Y a veces en el baloncesto no gana el más rapido, ni siquiera el más fuerte. Muchas veces gana el equipo más inteligente y es capaz de desnudar las carencias del contrario.

Por lo que representa el marcador, Estados Unidos no ha hecho un buen encuentro. Comparar a esta selección con el Dream Team como ya se hace desde la prensa se convierte en un insulto a la inteligencia humana. Estados Unidos basa su fortaleza en un ritmo de juego más elevado. No hay más. Ni siquiera en la pintura se muestran fuertes. 26 rebotes frente a los 37 que han capturado los eslovenos. De hecho Dwight Howard ha hecho sólo 2 puntos 2 rebotes y 2 tapones. Otro aspecto a tener en cuenta es el de los árbitros. Precisamente uno de ellos español. Que se lo hagan mirar porque son bastante permisivos en según que acciones, véase por ejemplo en los pasos. Aunque de todos modos es una victoria sin paliativos. Eslovenia no ha sabido jugar contra ellos. Quizás es más demérito esloveno que mérito americano. Quizás la nota más triste de esta feliz jornada.




Foto: En portada la selección griega celebrando su victoria heroica donde las haya.

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lunes, agosto 21, 2006

España demuestra su madurez como colectivo.




Maravilloso encuentro. Podríamos tratar la importante victoria de la selección española sobre la alemana como algo que perdurará en el tiempo. Se trata de la victoria más completa de la selección, si no es ya la victoria más brillante en los últimos tiempos. Más alla del resultado, más allá de la entrega de los jugadores encontramos algo más para reafirmar este momento. El más importante y el que hasta ahora carecía este equipo. El carácter. El carácter como principal motivo frente a un partido con un arbitraje adverso.

No sólo se trata de la victoria frente a la selección alemana. Se trata de la victoria frente al mejor jugador. El jugador mas grande. Un líder que capitanea una selección mediocre y la hace creer en sus posibilidades como equipo de baloncesto. Hoy no ha sido posible. Alemania ha perdido principalmente por una defensa aguerrida de Jorge Garbajosa a su mejor hombre hasta dejarlo neutralizado. Aún así el partido de Nowitzki no ha sido irrelevante. 14 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias. Hablamos del jugador europeo de baloncesto más completo. Hablamos simplemente del mejor.

El partido de esta mañana ha empezado considerándose el partido del miedo. Nada más empezar Nowitzki progresa con el balón y transforma un lanzamiento exterior. Psicológicamente se suponía un momento importante, sabiéndolo el alemán. El había golpeado primero. Las cosas fueron a peor por parte de España. Gasol, el teórico mejor jugador de nuestra selección en el primer cuarto ya le habían cargado con dos personales. Una vez más los árbitros decantaban inicialmente el partido y evidencia que si la selección acumula el respeto entre aficionados y personas de baloncesto aún pasa desapercibida por el estamento arbitral. A Dwight Howard no le arbitrarían de la misma manera. A Nowitzki tampoco.

La carga de personales por parte de Pau provocó cambios en el planteamiento del partido. Garbajosa y Jimenéz se encargarían de impedir lanzamientos de Dirk Nowitzki. La consigna era clara, cualquier jugador menos él. Se alteraba la defensa en zona propia de los españoles y de ahí que jugadores irrelevantes alemanes transformaran hasta ahora lo imposible. En ese momento apareció la madurez del colectivo. Aún sin despegarse en el marcador no se cayeron en nerviosismos de antaño. Como en el tercer cuarto que empezaba con tres triples consecutivos por parte de Alemania, reduciendo la ventaja española a sólo un punto. No se alteraron los planes. Garbajosa intensificó la defensa al hombre hacia Nowitzki que propició que Alemania perdiera ella sólita los papeles. En un minuto se pitaron una técnica, una falta personal y una falta que penalizaba un error de Nowitzki impidiendo un lanzamiento de tres. Allí perdió Alemanía y se disfrazó de España. La selección española sin su teórico mejor hombre hizo un partido memorable. Para ser recordado como aún perdura el desastre de Angola de hace 14 años, nuestro siguiente rival. España se ha hecho mayor en este partido por fín. Ahora solo falta rematar la faena.

El principal objetivo de la selección debe ser evitar a la selección americana. No por calidad, puesto que España disfruta de motivos suficientes para imponerse a los americanos. Hay que evitar a Estados Unidos por el arbitraje. Los americanos reparten con total impunidad. Ayer con los chinos se demostró cuando no era necesario hacer uso de ello, puesto que los chinos no deja de ser una banda similar a Alemania cuando se encuentran sin su referente.. Insisto en evitar a Estados Unidos. Juegan en casa, básicamente porque aún hay una importante colonia americana residente allí. A falta de un equipo competitivo que juega de local interesa que Estados Unidos luche por las medallas. El arbitraje ha provocado que no se cuestione el juego interior estadounidense, ni la defensa zonal. Ayer China dispuso de 31 intentos de lanzamiento de tres. Si esto se le permite a Eslovenia mañana pueden perder.

Mañana se encontrarán con un equipo fantástico, Lakovic y Beno Udrih son directores de juego puros, y no se dejarán someter al intenso ritmo americano. Mañana preveo un ritmo lento por parte de los eslovenos. Si consiguen imponerse y evitar que Howard no entre en juego tendrán mucho ganado. Si mañana gana Eslovenia España ya sabe lo que debe hacer. Digamos que sería poco deportivo, pero el arbitraje que condiciona es mucho más despreciable.




PD No puedo insertar fotos. ¿Sabeis el motivo?

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