A partir de hoy y de manera diaria trataremos, entre otros aspectos, sobre las principales claves del equipo revelación. Hay quien opina que el éxito del CB Granada depende en exclusiva de su principal estandarte, Curtis Bordchart, el MVP de la liga ACB, cuando realmente no es así, tratamos de un equipo serio, trabajado y muy equilibrado en todas sus líneas. Y parte de su éxito debería vincularse a uno de los jugadores que han hecho posible esta progresión. Nicolas Gianella.
De Gianella sabemos que es un base talentoso de la escuela argentina. Un base que vivirá a la sombra de Pepe Sánchez y de Pablo Prigioni, mucho talento pero menor nombre. Al igual que otros compañeros como
Paolo Quinteros o Ruben Wolkowisky, a la sombra de los mejores de la historia del baloncesto argentino. Formó parte de esa generación dorada que se coronó como campeona del sudamericano juvenil en Ecuador en el año 1996.
Como a muchos de sus compañeros, la Liga Nacional de Baloncesto argentina le quedó pequeña con apenas 22 años, momento que decidió hacer las maletas y comenzar un nuevo camino desde la Lega italiana con un histórico en crisis, el Reggio Calabria, donde tiene como compañeros a Carlos Delfino y a Montecchia, jugadores que según él fueron vitales en su formación. En aquel entonces la Lega italiana era el principal destino de los jugadores argentinos, como Sconochini o Ginóbili, o como Marcelo Nicola de vuelta de la ACB. Un destino idóneo pero que para el jugador no fue para nada exitoso,
hasta tal punto que perjudicado por la crisis del Reggio, tuvo que volver a su país para luego relanzar su carrera en las divisiones inferiores de Europa.
Como jugador franquicia de equipos menores lo cierto es que funcionó a partir de su llegada al Plasencia Galco. Gianella prefirió tener protagonismo en la LEB que estancarse en el banquillo de un equipo menor en ACB. La apuesta le sirvió para hacer llegar a su equipo al subcampeonato de la Copa del Príncipe, méritos suficientes para aterrizar con galones al Caprabo Lleida y más adelante como líder de un equipo recien ascendido. Su equipo actual el CB Granada.
Técnicamente hablamos de un base de 1.90. Base puramente argentino, director de juego, impositor del ritmo y que utiliza y se necesita del jugador franquicia, en este caso Bordchart, para establecer una conexión en la pista similar a la de Prigioni con Scola o Pepe Sánchez con Daniel Santiago. Si completa una buena temporada en el Cebe no lo descartaría en equipos grandes necesitados de bases puros. No arriesga en el lanzamiento exterior, haciendo una buena selección de tiro para ello. Pocos fallos y pocas pérdidas, lo que se justifica por los 30 minutos en pista en su equipo, con unos números de 13 puntos 4 asistencias y 4 faltas forzadas. Su principal handicap, el lanzamiento exterior, una faceta que ha mejorado pero que para un equipo grande no sería aceptable. Pero no lo duden, este jugador ya está maduro para ello. Si se clasifican para Play Off, este verano sin duda se hablará mucho de él.
Foto: En portada Nicolas Gianella en el partido frente al DKV Joventut