
Real Madrid, TAU y Barça. Una liga de tres equipos. Así es como definirían los analistas que desean una liga regular que mida la competición. Así es como se definiría y así es como sería. Una liga regular dónde hay sólo tres equipos por encima del resto. Una minoría selecta con plantilla suficiente para afrontar tantos partidos. El resto cae y entra en barrena, como el Akasvayu y el Alta Gestión Fuenlabrada. O decepcionan en un partido e ilusionan al siguiente y al mismo ritmo que fortalecen los partidos en su propio domicilio, tal como se muestran cuatro equipos, el Caja San Fernando, el Pamesa, la Penya y el Unicaja. Hay pocos equipos que se puedan imponer a domicilio, al margen de los tres primeros de la tabla, Real Madrid, TAU y Barça, hay dos equipos que se vuelven peligrosos. Uno porque tiene al mejor base nacional en la ACB, el Gran Canaria. Otro lo es a contrapronóstico, y cuando era condenado a ser el peor equipo, y de largo, de la competición, llega un mesias y obra el milagro. Javier Imbroda y el Grupo Capitol Valladolid. Ya hay quién lo llama la esperanza morada a esta singular cofradía en el Pisuerga.
Valladolid es la ciudad protagonista en una liga dónde la competencia dispara el canibalismo que mide el todos contra todos. A la primera vuelta estaba sentenciada, o mejor dicho a principios de temporada era sabido que iban a bajar de categoría. Su historia va ligada a un patrocinador que debe afrontar querellas criminales por estafa. Forum Filatélico. Estafa a miles de inversores, y no a los grandes, si no a la persona de pequeños ahorros. Ahorros de los que se confían o bien el comprar un coche hasta la garantía de una jubilación dorada. Y que no les queda nada. Estafados unos y abandonados otros, así quedó también el Baloncesto Valladolid. Sin soporte financiero del patrocinador y sin capacidad de maniobra. Una ayuda de fondos públicos para afrontar las deudas del corto plazo y mantener la categoría. Y con la sensación de haber vivido gracias al engaño de miles de ahorradores. Mala imagen y peor carga moral. Y en esas llegó una constructora para obrar el milagro. Llega Grupo Capitol.
Equipo y ciudad deprimida. Jugar contra este equipo era sinónimo de victoria y de engordar las estadísticas. Tanto en casa como a domicilio. Garantía de espectáculo al aficionado que paga la entrada y garantía de engancharse a las primeras posiciones cuando uno gana un partido a domicilio. Humillante para un equipo histórico en la ACB., que no ha bajado de categoría en los 25 años de competición. Histórico pero acostumbrado a caminar por el alambre. 4 victorias y 13 derrotas al fin de la primera vuelta. Hasta que llegó Javier Imbroda.
La llegada del entrenador melillense supuso mayor tranquilidad en el club. Desde la pista hacia los despachos, y viceversa. Llegaba un entrenador curtido, capaz de hacer crecer el embrión que se gestaba en Málaga, hacer crecer al Caja San Fernando y que por méritos se ganó ser entrenador del Real Madrid y de la selección española. Un entrenador en crecimiento y no en el ocaso de su carrera, que es lo que caracteriza a los entrenadores salvadores. Como Manel Comas. Se trataba de un entrenador diferente, capaz de trabajar en un equipo de Play Off, pero peleando por el descenso. Y de momento va a ritmo de los equipos de arriba, un ritmo marcado por aquel que en 9 partidos ha ganado más de la mitad de los encuentros. Ahí se encuentran Barça, Gran Canaria, la Penya, el Estudiantes, el Real Madrid y el TAU. Lugar dónde se encuentra el equipo de Javier Imbroda, el séptimo por victorias, 5, y con cuatro derrotas. En 9 partidos llevan más victorias que en toda la primera vuelta. Ayer ganando a domicilio a un rival directo como es el Etosa Alicante. Y sólo les queda mirar hacia arriba. Peor están en Menorca y en Donosti.
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